HACIA EL BICENTENARIO, LA TOMA DE MEXICO Y BATALLA DE CELAYA.
Lunes 14 de Diciembre de 2009
La Casa de la Cultura de Cancún, continuando con el proyecto “Rumbo al Bicentenario y el Centenario” bajo la coordinación de Raúl Espinosa Gamboa, y con la colaboración de la Fundación “José Lima Zuno”, presenta en esta oportunidad “La Toma de México y La Batalla de Celaya”, dentro del fascículo denominado “De la República Restaurada al Triunfo de la Revolución”.


El desarrollo de la lucha contra Victoriano Huerta profundizó las contradicciones políticas y sociales de las fuerzas revolucionarias en el país, que se empezaron a dividir antes de que llegara el triunfo final, tanto por las diferencias (de las demandas y enfoques de los problemas), como por las rivalidades personales de los tres jefes principales: Villa, Carranza y Zapata.


Entre Villa y Carranza, hubo varios acuerdos para no romper lazos, luchar contra Huerta y cumplir ciertos propósitos de la revolución, sin embargo, después de la toma de Zacatecas, se hacía evidente en la correlación de fuerzas, que dejaba claro para la nueva etapa que para realizar transformaciones en el Estado mexicano, no se tendría éxito si no se llamaba a una constituyente que reformara la Carta Magna de 1857 para abrir una nueva época en México.

Al triunfo de los constitucionalistas sobre la dictadura de Huerta, Venustiano Carranza propuso una reunión en la ciudad de México de los representantes de las fuerza revolucionarias, pero no todos estuvieron de acuerdo, principalmente los villistas y zapatistas.


Obregón habló con Villa para llegar a acuerdos en cuanto al Estado, los procesos transitorios en la toma de poder, formulación del plan de gobierno, y otros puntos más, pero no se concretó la colaboración, el 23 de septiembre rompen las conversaciones. Los zapatistas, por su parte, pedían entre otras cosas a don Venustiano Carranza como primer jefe que renunciara o que compartiera sus reivindicaciones, cuestión que rechazó el 5 de septiembre de 1914.


Después se realizó la Convención de Aguascalientes donde se presentó Villa y firmó acuerdos, reanudó la relación con Obregón, invitó a Zapata a participar en la convención, pero este mandó solo un grupo de observadores, donde a propósito se adoptó en parte el Plan de Ayala, sin eventualmente dar concesiones a los zapatistas.


Nuevamente tuvieron problemas los carrancistas, villistas y zapatistas, pero más en la referencia al poder de facto, en que pedían exclusión de unos y otros, aunque se trataba de mediar por parte de grupos de la Convención, ante las diferentes posturas. Villa y Zapata hacen alianzas toman la capital el 3 de diciembre de 1914. Carranza establece su gobierno provisional en Veracruz el 26 de noviembre, y llama a que combatieran a Zapata y a Villa.


Desde agosto de 1914, en la correlación de fuerzas, es Villa quien en septiembre tenía dominado Chihuahua con 40,000 hombres en su División del Norte y a finales de septiembre empezó a avanzar hacia el centro, capturando Torreón, Durango, Estación de Guadalupe, Aguascalientes, Lagos, León, Silao, Irapuato, Celaya y Querétaro hasta unirse y firmar el 4 de diciembre de 1914 el Pacto de Xochimilco con los zapatistas. Este grupo estuvo


Como resultado, Venustiano Carranza y Obregón rompieron con la Convención. Villa tomó la ciudad de México, a nombre del gobierno de la Convención, junto con su aliado Emiliano Zapata, en diciembre de 1914. Tuvo entonces lugar el Pacto de Xochimilco, en el que Pancho Villa aceptó el Plan de Ayala en lo relativo al problema de la tierra y en el que convenían llevar a la presidencia a un civil identificado con la Revolución. Las fuerzas de la División del Norte y por el Ejército Libertador del Sur en las distintas ocasiones que ocuparon la ciudad de México, entre diciembre de 1914 y junio de 1915.


Por otra parte, a fines de noviembre de 1914 don Venustiano Carranza establece su gobierno en Veracruz y ahí residirá hasta octubre de 1915. El 24 de diciembre de 1914 1as últimas unidades leales a Carranza abandonaron la capital, que esa misma noche fue ocupada por los zapatistas. La enorme ciudad parecía desierta, casi muerta. Los habitantes, que habían sido atemorizados, permanecían en sus casas. Los periódicos de la víspera habían aparecido orlados de negro, señal de luto que anticipaba la entrada de Villa y Zapata, el advenimiento de la violencia, el saqueo y el hambre. Las fuerzas de estos, por el contrario, se comportaron con indiscutible disciplina.


A principios de enero de 1915, Obregón, cuya base de operaciones se hallaba en Veracruz, pasó a la ofensiva, quebró la resistencia de las tropas zapatistas y se acercó a la capital.


Villa resolvió, el 19 de enero, abandonar la capital, con la intención de detenerse en la zona Torreón-Zacatecas, cerca de su base permanente, y allí preparar la batalla decisiva. Las tropas de Obregón entraron en la capital, mientras en los suburbios del sur aún permanecían algunas unidades de Zapata.


El General Emiliano Zapata, se había retirado a las inexpugnables montañas de Morelos, mientras que don Venustiano todavía se hallaba en Veracruz. Mientras la División del Norte estuviera en acción, el “primer jefe” no se atrevería a regresar a la ciudad de México.


Los convencionistas, que en varias oportunidades entraron a la capital, finalmente tuvieron que abandonar definitivamente la ciudad en junio de 1915 y refugiarse en Morelos donde, particularmente los zapatistas, continuarían resistiendo por varios años más. La ciudad de México sería ocupada, una vez más y ahora en forma definitiva, por los triunfadores.


Para triunfar sobre la fuerzas de Villa Carranza ordenó a Obregón enfrentarlo y derrotarlo.


Celaya se encuentra geográficamente en punto estratégico hacia el norte y el centro, ya que ahí se encuentra ubicado el cruce del ferrocarril del Centro (Guadalajara – México) y el ferrocarril del Pacífico, en donde los ejércitos se desplazaron también por este medio, así como abastecían armas y provisiones.


Obregón avanzó hasta Celaya en los desligamientos de fuerza entre ellos, para tomarla el 3 de abril, valiéndose del ferrocarril central. El propósito de Obregón era atraer a Villa y para ello atrincheró a unos 10,000 hombres en zanjas y canales de drenaje, dejando afuera de la ciudad a las reservas de caballería.


La lucha se emprende y la primera fase de los enfrentamientos ocurrió los días 6 y 7 de abril de 1915, en los cuales Obregón supo defender su posición ante las embestidas de los villistas.


“El primer ataque a Celaya fue el 7 de abril, unos 20, 0000 villistas penetraron hasta el centro de la ciudad, pero las reservas de caballería que habían quedado fuera de ella acabaron por replegarse a Irapuato”. Estos tuvieron que replegarse a Salamanca, para planear y lanzar el contraataque. La fase decisiva comenzó el 13 de abril, cuando Obregón aprovechando las debilidades de la estrategia de Villa enfrentó a sus fuerzas.


“En el segundo ataque (13 de abril) el número de villistas aumentó más del doble, ya que retiraron tropas de otros frentes de batalla, con la misma táctica Obregón los volvió a rechazar, pero ahora obligándolos a huir desastrosa y atropelladamente y dejando el campo sembrado de cadáveres…Francisco Villa y los carrancistas al mando de obregón y Francisco Murguía se volvieron a enfrentar el 5 de junio en las batallas de Trinidad y León, que dieron como resultado la derrota definitiva de la División del Norte”.

El 15 de abril, la victoria correspondió a las tropas de Obregón, tras lo cual Villa se vio obligado a replegarse en León, Guanajuato. Después de esta batalla, hubo otras entre los mismos bandos en Trinidad, León, Santa Ana del Conde y Aguascalientes, pero Villa ya no volvería a operar al frente de la División del Norte.