INFRATUR Y FOGATUR: FONATUR Y SU FUNCIONALIDAD EN EL RUBRO TURÍSTICO DEL PAÍS.
Miércoles 25 de Agosto de 2010 hrs.
Por: Anabel Medina.


Fonatur o Infratur como antes fue conocido, y su desaparición tiene razones bien sólidas. La funcionalidad de esta institución federal, ciertamente cumplió sus objetivos en un principio, para luego caer en un largo letargo, hasta convertirse en la inmobiliaria más grande e inútil de México. Hace apenas cuatro décadas, Cancún era una isla desierta y pocos sabían de su existencia, hoy, es uno de los centros vacacionales más importantes y visitados en el mundo.

Para conocer su historia y su productividad de inicio, tendríamos que remontarnos al año 1964, cuando Quintana Roo fue prácticamente conectada al resto del país, por vía terrestre. Una carretera que fue confeccionada para conectarse a las bellezas naturales que habían sido “descubiertas” por funcionarios federales y personajes que veían el gran tesoro almacenado en los paradisíacos paisajes de lo que se convertiría en uno de los más prósperos y codiciados destinados turísticos de México y del mundo: Cancún.

Corría el año 66, cuando un funcionario del Banco de México es comisionado para realizar un estudio de mercado y la realización de un consecuente proyecto turístico en esa zona. Pedro Dondé, según señalan los documentos, fue el elegido.

Según datos históricos, el país en esa época registraba un porcentaje de 12% anual de crecimiento, contra 4% en el lejano Oriente y 46% en la cuenca del Pacífico. Tan solo el esplendor yucateco con los ancestrales mayas de por medio, recibían en toda la parte del sureste mexicano, tan solo a 60 mil extranjeros. Mientras que en lugares como la Florida se consolidaba como líder turístico al recibir a más de 20 millones de visitantes y las islas del Caribe con 4.

Durante dos años, el famoso estudio de factibilidad, encargado a Dondé desde el banco de México, se estudia, para finalmente arriesgar la posibilidad de impulsar el turismo en las lejanas zonas quintanarroenses. Y, aquí nace el fondo para la Promoción de la Infraestructura Turística (Infratur). Este, tendría tres objetivos: analizar y consolidar el crecimiento de los destinos turísticos ya existentes; otorgar crédito a largo plazo a bajas tasas de interés para la construcción de nuevos cuartos hoteleros en todo el país; desarrollando nuevos centros turísticos.

Objetivos que han caducado y que solo existen de nombre. Y sí, Fonatur ha contribuido de manera importante e histórica en la formación de Cancún, pero, al parecer su función se ha agotado. El Fonatur fue creado para el desarrollo y la inversión turística. Para proveer y estimular con apoyos financieros a los inversionistas. Para manejar los recursos de forma adecuada para el mantenimiento de las zonas turísticas de los estados.

Y hace muchos años que dejó de hacerlo. Fonatur ha servido para impulso político de funcionarios locales y foráneos que ganan sumas millonarias por nada. Se ha convertido en una empresa inmobiliaria, en donde los negocios bajo el agua dejan jugosas ganancias a los titulares y/o a los encargados de comercializar los terrenos que aun le quedan a esta institución federal, al menos en Quintana Roo.

El manejo discrecional de los recursos que maneja -si es que los tiene-, ya no son suficientes para el sector turístico, lo que ha convertido a esta institución en un elefante blanco. Su función ya se agotó.
Muchos de esos pioneros y visionarios del inicio de Cancún y más aún de lo que se fue formando, también salieron relumbrados del oro natural que les redituó su descubrimiento de esta tierra.

Por otro lado, se inició hace tiempo una pugna de parte de esta institución federal por "ceder" sus responsabilidades a los municipios en el cuidado y protección de desarrollos turísticos que incluyen avenidas,  bulevares, el propio CREA y un sin fin de responsabilidades federales que pretenden adjudicar a los ayuntamientos, pero eso sí, con los privilegios de poder y presupuesto que les da la federación. Lo que implica la falta de funcionalidad de esta. 

Y que decir de los altos salarios y prestaciones que erogan los altos funcionarios de esa dependencia que, pasan vacaciones pagadas todo el año. Nunca se sabe de informes de labores, de actividades, de acciones concretas que estén llevando a cabo. Esos recursos federales  destinados a esa nómina
bien pudiera ser encauzados para una zona urbana que pide a gritos auxilio, y contrarrestar con ello los cinturones de miseria que se quiere ocultar al mundo, pero, que es una realidad de quienes viven ahí.

Ciertamente, fueron muchos los visionarios. Fueron muchos los que idearon este destino bautizado como Kan Kun en lengua maya (nido de serpientes), y conocido mundialmente como Cancún, uno de los destinos turísticos más importantes en el mundo, los que contribuyeron a su crecimiento, pero nada fue gratis, salieron bien retribuidos. Un Cancún que desde sus inicios se ha visto golpeado por huracanes, por malos gobiernos y por la voracidad de quien supo y ha sabido, meter la mano a tiempo.

A pesar de la lejanía, de la selva y de la falta de comunicación que existía en el Q Roo de los sesenta, la visión de empresarios y del propio gobierno federal, maravillados con el esplendor de la vegetación y de los recursos naturales bastos en esta región, lograron arribar y llevar a cabo un ambicioso proyecto de gran visión. Una lejanía de 2 mil kilómetros, que no impidió a aquellos personajes visionarios ver un futuro danzante de billetes verdes ante el nuevo descubrimiento histórico, tal como Cortés vio a la gran Tenochtitlán.

Gustavo Díaz Ordaz, el polémico y autoritario ex presidente de México, gobernaba en ese entonces al país, y Javier Rojo Gómez era, el primer gobernador del entonces territorio de Q Roo.

Infratur entraba en acción. Ya para finales del 68, luego de las olimpiadas realizadas en México, el gobierno federal, asesorado por el olfato de los buscadores de tesoros naturales, seleccionan seis lugares para experimentar lo que sería el boom turístico de futuro: dos centros turísticos en Baja California Sur, dos en Oaxaca (Puerto Escondido y Huatulco), y Cancún e Ixtapa.

Con una amplia visión turística, Rodrigo Gómez, Director General del Banco de México y Ernesto Fernández Hurtado, Subdirector del mismo banco, le proponen a Antonio Ortiz Mena, Secretario de Hacienda, y a su vez al presidente Díaz Ordaz, crear el Infratur, es decir el Fondo de Promoción de Infraestructura Turística, durante su administración en el 69.

Y, nombran como Director General al conocido como el precursor e impulsor de Cancún: Antonio Enríquez Savignac, a quien también le dan la titularidad de Director General del Fondo de Garantía y Fomento al Turismo, Fogatur. Con el aval del Banco de México y la presidencia misma, Savignac arranca el proyecto turístico que habría de convertirse en el mayor generador de divisas para el país hasta la fecha junto a los demás destinos turísticos de Q Roo.

Enríquez Savignac, ya instalado en Cancún y con amplias facultades legales y económicas, empieza a negociar con los propietarios de tierras, su adquisición a través del Infratur, con la idea de iniciar desarrollos e infraestructura turística para el gobierno federal.

Con tal solo una pequeña cuadrilla de trabajadores, al Infratur se le presentan tropiezos. Que hacer con tanta fauna? Como controlar esta maravilla que como la hiedra resultaba atractiva y peligrosa para los pioneros del desarrollo turístico más famoso de todos los tiempos en México? Sencillo, contrataron a un experto en programas de control de fauna nociva.

Y, mientras en Quintana Roo, se iniciaba una batalla frontal –y muchas veces devastadora-, con la flora y fauna para diseñar el modelo turístico ideal; en la ciudad de México, Luis Echeverría era investido oficialmente en el año 1970 como Presidente Constitucional de México, quien a 12 días de su nombramiento, viajaba a Quintana Roo, sabedor de la riqueza acumulada en la región..

Ya acrecentado el número de trabajadores –se habla de 5 mil-, y con una inversión oficial de 200 millones de pesos de inicio para la construcción de Cancún, a un año de la llegada de Enríquez Savignac, ya se habían esfumado 30 mdp sin lograr grandes avances. A su vez se inicia en Cancún, el estudio Ecológico de Prospección de la laguna, encargado a la UNAM.

A un año de su mandato presidencial, Luis Echeverría, quien a sabiendas de haber encontrado un tesorero incalculable, el cual pasó a su arca personal con muchos ceros y tierras de por medio-, menciona en su primer informe el visionario proyecto Cancún. Y, ese mismo año, da instrucciones para que el Departamento Agrario entregue a Infratur la mayor parte de las 5 mil hectáreas de terrenos federales que estaban en su poder, cediéndoselos, para de esta manera, proyectar más infraestructura turística –y venderla o apropiársela los altos mandos, tal y como aconteció a futuro-.

Pero los 200 millones iniciales para el proyecto, al parecer no resultaron suficientes para el inicio de este proyecto y en ese mismo año, se autoriza solicitar un crédito de 21 millones 500 mil dólares con el BID para infraestructura en Quintana Roo, recursos que fueron aprobados, para la primera etapa de Cancún; obras sanitarias y ambientales en Isla Mujeres; y realce de sitios arqueológicos de la zona, así como la construcción de la carretera que comunica a Carrillo Puerto con Tulum, para unir la costa con el resto del estado.

Para el año de 1972, se coloca la primera piedra del primer hotel que se construye en Cancún, quien cuenta con 6 mil personas que habitan en campamentos, además de que este importante desarrollo, despierta el interés de cientos de personas que se asientan más allá de los límites de los terrenos de Infratur. Sin embargo, la historia menciona, que Cancún nació sin asentamientos irregulares. Es decir nadie previó su crecimiento poblacional, la “visión” solo estaba puesta en los consorcios hoteleros, las ganancias y las posesiones de quienes lo ideaban.

Luis Echeverría en 1973, decreta que todo el territorio de Quintana Roo es zona libre, se inaugura el aeropuerto internacional de Cancún y empiezan a operar algunas compañías estadounidenses y las dos únicas líneas nacionales en existencia. Y, como el proyecto va quedando chico y la ambición grande, ya para el 1 de febrero de ese mismo año, se publica en el Diario Oficial un decreto de expropiación,” por causas de utilidad pública”, de una vasta superficie de extensión de tierras en Cancún.

Es tanto el éxito, como los rendimientos económicos de igual manera para el gobierno federal, como para funcionarios y empresarios pioneros, que el 24 de marzo se firma en la Secretaría de Hacienda el contrato de un nuevo fideicomiso para fomentar el turismo en México. Desaparecen Fogatur e Infratur y surge el Fondo Nacional de Fomento al Turismo: Fonatur. Con las fusiones de ambas instituciones y la creación de Fonatur, no había otro nombre que el de Antonio Enríquez Savignac para el puesto, primer director de esa institución federal, cuyo cargo ostentó hasta enero del año 77.

Corría el año de 1974 cuando se inauguró el primer hotel que nació de ese Cancún del pasado, el Bojórquez. Con una oferta hotelera en su primer año de operación de 332 habitaciones, repartidas en tres hoteles: Playa Blanca, Caribe Cancún y Villas Tacul, la cual se ha incrementado a pasos agigantados hasta la fecha lo que lo ha convertido en líder en infraestructura hotelera con más de 28,000 cuartos de hotel y una industria turística que genera mas de 40,000 empleos directos. Y en donde Quintana roo ofrece hoy en día en conjunto mas de 57,000 cuartos de hotel.

Ciertamente en sus inicios, el Fonatur seguía teniendo funciones productivas para el crecimiento de los desarrollos turísticos, cumpliendo la función para la cual fue creada. Para el año 1979, apoyó con créditos, eso si como co inversionista con hoteles como el Villas del Presidente Cancún, los condominios Kin-Ha, Hotel Aristos Cancún, ubicados en Cancún, Quintana Roo; y el Hotel Aristos Ixtapa, en Ixtapa, Guerrero. Nada mal …

Según las estadísticas de la propia institución federal, el Fonatur autorizó en el año 1974, por 260 millones 700 mil dólares para financiar en el país la construcción de 8,274 cuartos nuevos y 1,605 remodelados. Siendo Guerrero, Quintana Roo, Sinaloa y Jalisco los mayores beneficiados con recursos crediticios de Fonatur, quién nuevamente, contrata un crédito de 20 millones (ya son 242 MDD), con el Banco interamericano de Desarrollo (BID) para la segunda etapa de Cancún. Se dice, son para obras de expansión de saneamiento, transporte, servicios eléctricos, atracciones turísticas y culturales y mejoras en los servicios comunitarios. Cuales son?

Con José López Portillo ya como presidente de México, el proyecto Fonatur cobra más auge y recibe total respaldo financiero y político durante su administración.

A partir de esta época, Fonatur se convierte en “banco turístico” y autoriza créditos por 178 millones 500 mil dólares para el apoyo de la construcción de 2,183 cuartos nuevos y 1,218 remodelados, quiens fueron los beneficiados, sería interesante conocer la relación de los pobres inversionistas. El 29% se canaliza al desarrollo (¿) de Cancún, quien para entonces cuenta con 30 hoteles con casi 2,500 cuartos y 265 mil visitantes. El aeropuerto atiende la operación de 4,820 vuelos, mientras que la población de Cancún llega a los 25 mil habitantes. Hoy las cosas son distintas. Cancún es uno de los aeropuertos internacionales del mundo más importantes y la afluencia y derrama turística es parte de la columna vertebral en la economía del país.

Se construye el CREA en Cancún, ese albergue juvenil que se encuentra abandonado y en estado deplorable en el bulevar de la zona hotelera y en donde Fonatur tiene o tuvo, participación accionaria en su construcción.

Viendo el éxito del Cancún del 79, ya con 41 hoteles, 2,923 cuartos, 400 mil visitantes y su aeropuerto operaba con 5,639 vuelos, de los cuales 371 eran charters, los turistas extranjeros representaban por primera vez, 50.9% de sus huéspedes, se promueve e inicia la construcción de la segunda etapa de este centro vacacional.

Con la colaboración del gobierno estatal en los tiempos de la administración de Pedro Joaquín Coldwell, en el año de 1982, este pone en marcha el programa Nuevos Horizontes, que consiste en la dotación de servicios básicos y vivienda, en tanto Fonatur, inicia la construcción de hoteles pertenecientes a la segunda etapa del desarrollo.

Para el año 87, la oferta hotelera de Cancún llegaba a 86 centros de hospedaje, con 8,910 cuartos, más de 1,800 en relación al año anterior; recibe 960 mil visitantes y opera 12,332 vuelos. Fonatur dona a Quintana Roo el Centro de Convenciones de Cancún. El aeropuerto de Cancún recibe 10,804 vuelos de los cuales 190 son charters.

Fonatur participa a la rehabilitación de Cancún dentro de los lineamientos para lo que fue creado; y debido al huracán Gilberto en el 88, invierte, con el “codo molido”, en la zona hotelera, ante un alumbrado público, jardinería, vialidades y red de drenaje deterioradas por el fenómeno meteorológico.
Para el 89, Fonatur “se deshace” de parte de su patrimonio, y vende los hoteles Zazil-Há, Playa Linda y el campo de golf Pok Ta Pok y desincorpora los centros comerciales Coral Negro y El Parián, así como la Terminal Marítima Playa Linda, y el hotel Club Med Cancún, e inicia un estudio geohidrológico de detalle en el aérea del proyecto Puerto Cancún.

Finalmente, sale a relucir el tema del medio ambiente en el Fonatur, dependencia que se encargó de realizar un proyecto turístico, con una gran parte de extensión de selva destruida, posiblemente sin la sustentabilidad de la que se habla hoy en día. Y quizá debido a ello, en el año 1996, el Fonatur agiliza un estudio sobre operación del Programa de Rescate de Flora y Fauna en el área del proyecto Puerto Cancún.

Entrega a la comunidad de Cancún el nuevo bulevar Kukulcán, con todo y su tercera etapa, en donde según reportan ellos mismos, se invirtió más de 26 millones de pesos, además de construír el paso a desnivel “Universidades” con una inversión de 10.6 millones de pesos, para resolver en forma definitiva el acceso seguro de estudiantes y cuerpo docente de las universidades Tecnológica y La Salle, así como la conclusión del circuito vial con cuatro carriles en torno al Sistema Lagunar Nichupté, ligando en su totalidad a la zona turística con la zona urbana.

Una zona urbana muy lejana a la realidad que existe en el Cancún de hoy. Una zona urbana mal planeada, mal administrada y mal asistida. Ciertamente la zona hotelera y los magníficos hoteles, así como todos los desarrollos turísticos y de diversión que se encuentran en Cancún, forman parte del crecimiento económico del estado. Producen empleo, pero, también pobreza. Cancún es para la mayoría solo la zona Hotelera. Los cinturones de miseria no fueron o no quisieron ser previstos por Fonatur.

Al hablar de dotación de servicios a la comunidad, quizá se referían a la de la zona turística. Estamos viendo los resultados de todos los errores que han cometido los tres niveles de gobierno, con una sociedad golpeada por la miseria, el desempleo, la delincuencia, la podredumbre con tentáculos cada vez más largos que de no corregirse llegarán y en serio hasta ese maravilloso descubrimiento de los sesenta de un tesoro llamado Cancún.
Fuente/Historia.com/AMG.